¿Qué es el precio de adquisición?
El precio de adquisición es el valor fiscal que se atribuye a un activo en el momento de la compra o tras un evento fiscal relevante.
En otras palabras, es el coste reconocido a efectos fiscales que se utilizará para calcular las ganancias o pérdidas patrimoniales en el momento de la venta.
En el software, el precio de adquisición se determina automáticamente en base a las transacciones importadas (compras, ventas, conversiones, etc.) y según el método fiscal aplicable.
Por qué es importante
El precio de adquisición es clave porque:
• Se utiliza para calcular las ganancias patrimoniales (cuando vendes a un precio superior)
• Se utiliza para calcular las pérdidas patrimoniales (cuando vendes a un precio inferior)
• Determina el importe realmente sujeto a impuestos
• Afecta al cálculo del coste fiscal total de la cartera
Ejemplo:
Si vendes un activo por £1.500 y su precio de adquisición es £1.000, la ganancia patrimonial sujeta a impuestos será de £500, no el importe total recibido.
Por qué no coincide con el dinero invertido
Es importante diferenciar entre el dinero invertido y el valor fiscal reconocido.
El dinero invertido simplemente representa el capital que has aportado (por ejemplo, mediante transferencia bancaria o tarjeta).
El precio de adquisición, en cambio, es un valor fiscal que se recalcula con el tiempo en función de las operaciones realizadas.
No coinciden porque:
1️⃣ Las operaciones fiscalmente relevantes modifican el valor
Cada vez que realizas una operación que genera una ganancia o pérdida (por ejemplo, una venta o un intercambio cripto a cripto), el sistema establece un nuevo valor fiscal para los activos adquiridos o que permanecen en cartera.
2️⃣ El cálculo sigue normas fiscales, no movimientos bancarios
El software no se basa únicamente en el dinero que has transferido, sino que aplica las reglas fiscales según tu país de residencia.
3️⃣ La cartera se actualiza con el tiempo
Si vendes una parte de tus activos, el precio de adquisición se recalcula solo sobre la parte restante.
Si vuelves a comprar, esa nueva adquisición se suma al valor fiscal existente.
Por este motivo, es normal que ambos importes no coincidan: el precio de adquisición es una herramienta fiscal dinámica, no una simple suma de pagos realizados.
Ejemplo práctico
📌 Fase 1 – Primera compra
Compras 1 BTC por £10.000.
• Dinero invertido: £10.000
• Precio de adquisición: £10.000
En este punto, ambos valores coinciden.
📌 Fase 2 – Venta parcial
El precio de BTC sube y decides vender 0,5 BTC por £15.000 (recibes £7.500).
A nivel fiscal:
• El precio de adquisición de los 0,5 BTC vendidos era £5.000
• Has generado una ganancia patrimonial de £2.500 (£7.500 – £5.000)
Ahora te quedan 0,5 BTC en cartera:
• Precio de adquisición restante: £5.000
• Inversión total inicial: sigue siendo £10.000
👉 Has invertido £10.000, pero el valor fiscal actual de tu cartera es £5.000 porque ya has vendido la mitad.
📌 Fase 3 – Nueva compra
Compras 0,5 BTC a £12.000.
• Nueva inversión: £6.000
• Nuevo precio de adquisición total: £5.000 (restante) + £6.000 (nueva compra) = £11.000
¿Qué significa todo esto?
Con el tiempo:
• Has invertido un total de £16.000 (£10.000 iniciales + £6.000 posteriores)
• Ya has recuperado £7.500
• El precio de adquisición actual de tu BTC es £11.000
